
Hoy el estado Guárico le dijo adiós al Gobernador Willian Lara, quien falleció ayer tras sufrir un grave accidente automovilístico. Sus restos fueron velados hoy en el Consejo Legislativo de la entidad que gobernó, al sitio se acercaron cientos de personas para rendirle sus respetos y apoyar a sus familiares.
El Presidente Hugo Chávez también acudió en horas de la tarde de hoy al Consejo Legislativo para condecorar al Gobernador con la Orden Simon Bolívar en su primera clase.
Mañana el cuerpo del Gobernador estará en la Asamblea Nacional en una capilla ardiente. Willian Lara será enterrado el domingo en la población de El Socorro, en el oriente del estado, de donde era oriundo.
Dios Todopoderoso, que vuestra
misericordia se extienda sobre el alma de Willian Lara que acabáis de llamar
a vos. ¡Qué la pruebas que ha sufrido en esta vida le sean tomadas
en cuenta y nuestras oraciones puedan aliviar y abreviar las penas
que tenga aún que sufrir como Espíritu!
Buenos Espíritus que habéis venido a recibirle y sobre todo
vos, su ángel de la guarda, asistidle para ayudarle a despojarse de
la materia; dadle la luz y la conciencia de sí mismo con el fin de
sacarle de la turbación que acompaña al tránsito de la vida corporal
a la vida espiritual. Inspiradle el arrepentimiento de las faltas que
haya cometido y el deseo de que le sea permitido el repararlas para
activar su adelantamiento hacia la vida de eterna felicidad.
Willian Lara, acabas de entrar en el mundo de los Espíritus, y sin
embargo, estás aquí presente entre nosotros; nos ves y nos escuchas,
porque no hay más diferencia entre tú y nosotros que el cuerpo
perecedero que acabas de dejar y que muy pronto será reducido a
polvo.
Dejaste el grosero envoltorio sujeto a las vicisitudes y a la muerte y sólo conservas la envoltura etérea, imperecedera e
inaccesible a los sufrimientos. Si no vives ya por el cuerpo, vives
la vida de los Espíritus y esta vida está exenta de las miserias que
afligen a la Humanidad.
Ya no tienes el velo que oculta a nuestros ojos los
resplandores de la vida futura; de hoy en adelante podéis contemplar
nuevas maravillas, mientras que nosotros estamos aún sumergidos
en las tinieblas.
Vas a recorrer el espacio y visitar los mundos con toda
libertad, mientras que nosotros nos arrastramos penosamente sobre
la Tierra, en la que nos retiene nuestro cuerpo material, semejante
para nosotros a una carga muy pesada.
El horizonte del infinito va a desarrollarse ante ti y en
presencia de tanta grandeza comprenderás la vanidad de nuestros
deseos terrestres, de nuestras ambiciones mundanas y de nuestros
goces fútiles de que los hombres hacen sus delicias.
La muerte sólo es, entre los hombres, una separación material
de algunos instantes. Desde el lugar del exilio en donde nos retiene
aún la voluntad de Dios, así como los deberes que tenemos que
cumplir en este mundo, nosotros te seguiremos con el pensamiento
hasta el momento en que se nos permita reunirnos contigo, así
como tú te has reunido con los que te precedieron.
Si nosotros no podemos ir a tu lado, tú puedes venir al
nuestro. Ven, pues, entre los que te aman y que has amado; sosténles
en las pruebas de la vida, vela por los que te son queridos, protégeles
según tu poder y calma sus pesares con el pensamiento de que eres
más feliz ahora y con la consoladora certeza de estar reunidos un
día en un mundo mejor.
En el mundo en que estás deben extinguirse todos los
resentimientos terrestres. ¡Qué de hoy en adelante, seas inaccesible
a ellos para tu felicidad futura! Perdona, pues, a los que han
procedido mal contigo, como te perdonan aquellos con los que has
procedido mal.