
El proyecto de ley que regulará la compra y venta de vehículos incluirá la prohibición de las ventas programadas, promovidas por las ensambladoras, anunció el diputado Elvis Amoroso, porque esas compañías sólo han servido para financiar la fabricación; sólo se permitirán a empresas diferentes a ellas.
El parlamentario, quien preside la subcomisión de la Asamblea Nacional (AN) que investiga las ventas de automotores en el país, señaló que la referida normativa contemplará cárcel y multas a las personas que la incumplan.
Precisó Amoroso: “Se fijará un margen de ganancia en la venta de 6% a 10%, se bloqueará entre 5 y 7 años los dólares para importar a las personas naturales y jurídicas que violenten la ley e incurran en defraudación por dólares y por sobreprecios especulativos, además de privación de la libertad por cinco años”.
Para evitar —comentó el asambleísta— el modus operandi de montar tarantines al frente de los concesionarios para las segundas ventas a precios exorbitantes, habrá un impuesto del doble o el triple, por un año, del monto máximo sugerido, porque el Estado otorga para los vehículos dólares a 2,15 bolívares. Sin embargo, esta medida no incluirá a los particulares.
Organización de consumidores pide combatir la usura en el sector.
Para las ventas secundarias que pretendan hacer los concesionarios habrá un impuesto.
El proyecto de ley que regulará la compra y venta de vehículos contemplará cárcel, hasta por cinco años, y multas a las personas que incumplan con la normativa. Así lo dejó claro el diputado Elvis Amoroso, presidente de la subcomisión del Parlamento que investiga las ventas de vehículos.
Amoroso dio detalles de la ley: “Se fijará un margen de ganancia en la venta de 6% a 10%, se bloqueará entre cinco y siete años los dólares para importar a las personas naturales y jurídicas que violenten la ley e incurran en defraudación por dólares y por sobreprecios especulativos, además de privación de la libertad por cinco años”.
Para evitar el modus operandi de montar tarantines al frente de los concesionarios para las segundas ventas a precios exorbitantes, habrá un impuesto del doble o el triple, por un año, del monto máximo sugerido, porque el Estado otorga para los vehículos dólares a 2,15 bolívares. Sin embargo, esta medida no incluirá a los particulares.
En cuanto al margen de ganancia de los concesionarios, que la ley estipula fijar entre un 6% y un 10%. Estas cifras, reveló Amoroso, fueron propuestas por las ensambladoras del país. “Ellos no hacen los vehículos, sino las ensambladoras. Su inversión es el local, luego sólo hacen un tránsito porque los vehículos los reciben de las ensambladoras con un crédito de entre 30 y 60 días”, dijo.
Otra prohibición a ser incluida en la ley es las ventas programadas promovidas por las ensambladoras, porque sólo han servido para financiar la fabricación; sólo se permitirán a empresas diferentes a éstas.
“Toda venta que se haga por encima del precio sugerido debe ser considerado usura, pero hay que dejarlo esclarecido en la ley”, dijo el presidente de la Organización de Consumidores y Usuarios de Venezuela, Wolfgang Cardozo. “Tenemos que buscar una forma de cómo amarrar la especulación, y si esa ley no la amarra ayuda a frenarla”
Cardozo se pronunció a favor de permitir la importación para facilitar la competencia en el libre mercado porque, de lo contrario, el monopolio lo tendrán las grandes empresas. “Nosotros apoyamos la iniciativa legislativa del Parlamento porque es necesaria; los impuestos a aplicar en las ventas del mercado secundario también contribuirán a bajar esas altas ganancias, y el margen razonable de los concesionarios debe igualmente ser razonable”.
En el otro extremo del partido, el de los concesionarios, se ubica Rafael Carías, presidente de la Federación de Asociaciones de Distribuidores de Automotores y Maquinarias de Venezuela (Fadam). “El problema de la venta de autos no se arregla con una ley o con un control de precios en los márgenes de utilidad bruta de los concesionarios”.
Agregó que si la AN regula los márgenes de ganancia “tendrían que declarar a los vehículos como un bien de primera necesidad, de acuerdo con la Ley para la Defensa de las Personas en el Acceso de los Bienes y Servicios (Indepabis)”.
Según Fadam, “los márgenes de comercialización tendrían que evaluarse de acuerdo con la cantidad de carros que vende cada concesionario porque hay quienes venden 100 o 200 carros, otros 10 o 15. Una utilidad entre 6% y 10% para todos no sería justa”.
La última palabra sobre la materia la tendrá el Parlamento, cuya comisión de Finanzas aprobará el informe que elabora la subcomisión la próxima semana, y la ley se aprobaría en primera discusión en un mes con 25 artículos “para que sea fácilmente digerible por todos los venezolanos”, dejó claro su mentor, el diputado Amoroso.








